domingo, mayo 28, 2006

In Good Company - review


¿Cómo se mide el éxito? o sea... si yo dijera que alguien es sumamente exitoso ¿cómo te lo imaginarias? ¿sería acaso un tipo con un gran cargo en una compañía internacional con un buen departamento y un buen auto? ¿Sí? entonces ¿quién es más exitoso: un tipo de 26 años gerente de una gran empresa con un prosche en la puerta de su casa o uno de 51 con un empleo medio, una esposa y 2 hijas? justamente de eso se trata esta película.

Carter (Topher Grace) es un joven "exitoso", tiene 26 años y un cargo increible en una gran empresa, y además sabe que lo estan protegiendo para cosas aun mas importantes. Pero su esposa lo acaba de abandonar luego de 7 meses de matrimonio, dejandolo completamente solo (gracias "amiga" por la recomendacion). Por el otro lado está Dan (Denis Quaid), el degradado director de ventas que ahora debe reportarle a Carter, y que posee una maravillosa familia, un matrimonio sólido y muchas cuentas que cubrir.

No sólo de la relatividad del éxito habla esta peli... sino de la volatibilidad de la vida y de como de un minuto a otro se puede pasar de la cima al suelo. "I'm the king of the world" gritaba DiCaprio minutos antes de morir congelado en el Atlantico. No quiero decir que todo sea una mierda y que al final, pase lo que pase, todos vamos a terminar debajo de 6 pies de tierra (aunque si) sino que tenemos que tener claro que en cualquier minuto el mundo puede girar y lo que está arriba, termine abajo, por lo que hay que mantener siempre la humildad ante todo y no dejarnos invadir por la soberbia de una buena racha o de un buen momento. Esa es la leccion que debe aprender el heroe de esta dramedia (algo asi como una comedia dramatica), a medida que debe despedir gente para lograr sus metas, convirtiendo nuevamente a las corporaciones en los villanos modernos que vienen a reemplazar a los nazis, chinos y robots asesinos, con armas llamadas "bottom line", "profits" y "lay off".

Es en este mundo en el que deben vivir los personajes (¿y nosotros?), donde un tipo cincuenton debe enfretarse al punto sin retorno de ser despedido. "Que terrible ser empleado a los 50 años" me comentó mi partner cinematografico. Wow. Sí, aunque no es nada nuevo, verlo en pantalla tiende a ser angustiante. Siempre se puede conseguir a alguien mas joven y mas barato para que haga la pega. El sueño americano de empezar desde abajo en una empresa y sacarse la cresta para llegar a la cima es, a simple matematica, fallido. Siempre hay mas gente al principio de la piramide que en la punta... es decir, hay inevitables fatalidades en el camino.

En todo caso, la pelicula no es todo lo dura y angustiante que, en la realidad, deberia ser... otorgandole un respiro positivo al tercer acto. "La debe haber dirigido un viejo" argumentó mi amigo. Aunque un final feliz se agradece cada cierto tiempo.

6 Comments:

Blogger Ron said...

gracias por la claridad, estoy 99,9% de ser el amigo que te acompañó al cine, y ahora que leo lo que escribes la peli.. me quedó más clara que antes. Encontré muy fuerte que las situaciones tanto la del pendejo como la de Dan son críticas en el sentido que a ambos les falta lo contrario, a Dan le falta el éxito profesional y el futuro que tiene su nuevo "jefe", y al pendejo le falta la familia y la vida armada de "Dan", ambas situaciones son complicadísimas.
Uno puede pedir tener todo en la vida? mi abuelo dice que no y siempre me lo repite, tendrá razón? igual me daría lata

9:30 p.m.  
Blogger cecilia_lisbon said...

La vi hace tiempo en el cine (por Scarlett, obviamente :P) y me hizo pensar una cosa: "Me da igual en qué trabajar a los 21 o a los 50, lo que quiero es ser feliz"

Y el dinero, amigos míos, NO da la felicidad.

1:02 p.m.  
Blogger maks said...

Ron: evidentemente no se puede pedir tener todo... o sea, no sacamos nada con pedirlo: hay que tomarlo!

Ceci: estoy de acuerdo que el dinero no da la felicidad, pero de que ayuda, ayuda! En cuanto a que nos de igual en que trabajar, eso es pensando en que uno pasa menos tiempo en la casa que en el trabajo, por lo que no nos puede dar lo mismo.

2:40 p.m.  
Blogger :: ritalin :: said...

Uf, que gran encrucijada esa. ¡Y nos pasa a todos!
Personalmente creo que la viví hace un par de años: ¿sigo trabajólico y me mato por una casota, un depto. en viña y viajes... o tomo el rumbo del relajo, de pasarlo mejor, de formar una familia y ser feliz "por el otro lado"?...
Finalmente, señores, les puedo decir orgulloso que tomé el segundo camino... y de refilón me fue bien también en lo primero. Pero sólo -creo yo- por haberme enfocado más en las cosas importantes. Lo otro llega por añadidura (y por organizarse mejor, uf; mira que los trabajólicos son simplemente personas desordenadas)
La pega está para ganar plata, pero siendo el 80% de nuestra semana, ¡debe ser también entretenida! Si lo pasas bien en tu pega y le das la cabida necesaria a tu familia, hobbies y tu vida personal... Congratulations, my friend. You made it.

6:18 a.m.  
Blogger maks said...

Hubo una pelicula de Nicolas Cage (Hombre de Familia) que me gatillo esa misma pregunta... aun no la he podido responder. Mala pelicula, pero ni tanto.

4:22 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

I like it! Good job. Go on.
»

4:45 a.m.  

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